Necesitaba escalar el muro que habías construido para alejarte de los demás, pero tú me derribabas en cuanto me despistaba. Trataba de concentrarme, sabía que si no me distraía te cogería las vueltas. Tú también lo sabías, por eso me tenías miedo.
Recuerdo la única vez que te escuché hablar con verdadero sentimiento. La única vez que me abriste la puerta blindada y me permitiste cruzar el muro. Yo me deshacía y tú te deshacías conmigo. Y entonces fue cuando te vi, descubrí lo asombrosamente aterrado que estabas, ante mí, ante la vida. Y también descubrí que jamás podría curarte. Fue el último suspiro de una relación que, aún muerta, siguió existiendo, como un cuerpo conectado a un respirador, esperando la mano amiga que arranque con firmeza el cable de la pared. Y esa mano fue la mía.
Hasta la fecha, solo puedo comparar ese dolor seco y cortante con otro dolor, más lento y tortuoso, menos intenso pero constante, que consume y mina. El dolor de saberte perdido para siempre, y contigo, perdida yo.
Alguna vez he oído el crujido de un árbol al troncharse. Es espantoso, casi te duele. A veces cuando pienso en él, viene a mi mente ese ruido.
Amiga de los peluches, escribir a veces es como arrancarse las entrañas y exhibirlas en una vitrina. Hace falta valor y convicción. No todos los días tiene uno ganas de hacerse el harakiri, de rescatar ideas enterradas en la oscuridad de la mente y disertar con ellas. Por otro lado, mi gran medicina, mi mejor calmante para cualquier mal, es el arte en su concepto más amplio. Música, cine, pintura... Me ayudan a recordar que en este mundo que invita a la incomprensión, sigue habiendo personas que hacen cosas increíbles, cosas sobre las que considero que merece la pena escribir, por el placer de compartirlas, de llamar la atención sobre ellas. Sigo llena de vida cuando hablo de ellas, tal vez más llena de vida que nunca.
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No todos los días se tiene el cuerpo para escribir. Simplemente porque no tienes nada que contar, o simplemente porque no te apetece. La escritura, a mi modo de ver, no es algo obligatorio, no es una condena que haya que cumplir desde el primer día hasta el último. Simplemente es algo que en mi caso, me ayuda a escapar de la rutina, sumergirme en un mundo irreal que yo creo en mi mente y plasmo en una hoja en blanco. Algo con lo que otros disfrutan, se evaden...
ResponderEliminarEs muy gratificante saber que con tus palabras construyes un pedacito de cielo al que muchas personas se evaden en cuanto pueden. Y de donde pueden sacer algo positivo.
ÁNIMO CANDELA me encanta como está quedando tu Blog
Se agradece que haya debate.
ResponderEliminarGracias por tus palabras de apoyo, Mills. A veces añoro la época en la que escribía en papel de colores y hacía dibujos en los márgenes. Ya casi nunca lo hago... I'm tired of using technology...
¿Y qué te impìde volverlo a hacer? Volver a disfrutar con esa sensación... Cierto que hoy en día la tecnología lo copa todo. Es muy fría y carente de sentimiento. Aporrear un teclado día tras día mientras contemplas la pantalla como un autómata.
ResponderEliminarSigue escribiendo, que yo seguiré tus opiniones, comentarios y sugerencias con inusitado interés. Has conseguido despertar mi curiosidad por tu Blog... Ahora, espero que sepas mantenerla...
Al habla un afortunado que tiene entre sus pertenencias unos cuantos de esos papelitos con letras y colores.
ResponderEliminarPasando por aquí, si te parece bien, voy a dejar un alegre rastro de recuerdos.
Besis.
jajaja sí! los acordes supongo... qué tiempos!
ResponderEliminarCuánto dolor percibo en tus palabras.
ResponderEliminarYo sentí como la persona que amaba se iba alejando de mí, sin darme una explicación, sin mirarme a los ojos, sin darme la oportunidad de preguntar ¿por qué?.
Fue tanto el dolor, tanto el odio, que cerré todas las puertas y me encerré en un mundo. Un mundo del que me está costando mucho salir.
Sí que es muy difícil y sobre todo doloroso dejar al descubierto tus sentimientos, y hay que tener mucho valor también para plasmarlos en un lugar público como este. Puede llegar cualquiera y hacerte añicos, aunque a veces hacen más daño las personas que tienes a tu alrededor que los extraños, también lo sé.
¿Relaciones imposibles? Ninguna relación es imposible cuando sale directamente del corazón, de la sinceridad, del amor.
¿Difíciles? Todas los son.
Toda relación implica dejar parte de tu vida, dejar parte de fuerza vital en ella, muchas veces sientes que eres tu sola la persona que se implica, tu sola la que pierde esa fuerza vital, y sientes la necesidad de huir, de volar, de arrancar de un tirón ese cable que te va matando poco a poco, sin pensar cuanto ganas o cuanto pierdes en el intento por recobrar tu paz, tu tranquilidad.
Han pasado años, antes de que pudiera enterarme cual fue mi pecado, antes de poder tener frente a frente a la persona por la que hubiera dado la vida, con la que hubiera dejado escapar toda mi fuerza vital y créeme mereció la pena esperar.
Ella, al igual que tu, pensó que todo era en vano, que la relación no tenía futuro y ni siquiera tuvo el valor para darme una explicación, desapareció de mi vida, dejando un vacio irreparable.
Yo, he tardado en salir, aun estoy haciéndolo, pero ella, no pudo tampoco cerrar esa puerta, hemos estado años cada una por su lado, sin saber una de la otra, pero sin poder cerrar esa puerta que quedó abierta. Ella escapó y yo la dejé escapar. La culpa es de ambas, una por escapar y la otra por dejarla hacer.
Ahora sé que no era la persona por la que hubiera dado la vida, si lo hubiera hecho hubiera sido en vano, no soy dada a dar la vida por nadie, me he convertido en una egoísta que la aprecia demasiado como para darla por nadie.
Yo también me siento perdida, con un dolor extraño que ya se ha hecho mi amigo, un compañero que comparte mi cama, que comparte mi día a día, a veces se hace punzante y otras me deja respirar, haciéndome pensar que no volverá a aparecer, pero no es así, cuando menos te lo esperas vuelve, y cuando lo hace, lo hace con tanta intensidad que a duras penas consigo recobrar el norte.
A veces me sorprendo intentando recordar su aroma, su tacto sobre mi piel, la delicadeza de sus dedos, de sus labios, de su mirada y es cuando ese dolor se hace más punzante, pero a la vez que ese dolor siento ira, y es esa ira la que me hace seguir adelante. Incluso intento convencerme de que lo mejor que pudo hacer es desaparecer y que pensara que todo estaba perdido. Incluso intento convencerme de que si no hubiera sido ella, hubiera sido yo la que la hubiera dejado. La que hubiera desaparecido de su vida sin mediar palabra, lo mismo que sale el sol después de una noche oscura.
Aunque por las noches, noches como esta, me desvelo pensando que puede llevar a una persona pensar que lo tiene todo perdido y dejar de luchar por lo que ama.
Adela
(aunque me ha hecho gracia que me llamaras la "amiga de los peluches" y me gustaría seguir siendo eso. "La amiga de los peluches")
Todo esto son palabras, que no son más que un pobre intento de rozar la punta de los sentimientos. Se quedan muy lejos, no importa cuánto las retuerzas o lo bien que las manejes. La complejidad de los sentidos, del recuerdo, de la subjetividad que otorgan el paso del tiempo o la ceguera del amor...
ResponderEliminarPalabras que deberían exorcizar nuestros demonios y no alimentarlos.
Amiga de los peluches, siento tu caso particular. Realmente el mío fue muy distinto. Yo fui la que tomó la decisión de apagar la luz. Y no siempre es quien lo hace el que se quiere ir. Yo hubiera preferido llenarme los bolsillos de piedras y sumergirme en el río, a lo Virginia Wolf. Sin embargo, estaba en un callejón sin salida. Y lo hice por los dos. Aunque añoro lo que fuimos alguna vez, sé que nunca hubiéramos podido volver a eso y también sé que mi decisión fue la adecuada. Ya no quedaba nada de mí, no era yo.
En algunas relaciones al final, cuando hacemos balance, con el tiempo, sin dejar que el dolor y la rabia nos cieguen, podemos ver claramente quien ha ganado o perdido. No en todas, pero en algunas sí.
En mi caso, él vivió de mí, respiró mi aire, bebió mi agua, se alimentó de mi espíritu. Creció y se hizo fuerte a mi lado. Yo, sin embargo, lo dí todo y no conservé nada para mí. Y un día al mirarme al espejo, de repente, ya no me vi.
Al leer 4 frases abstractas, puedes vislumbrar una ligera idea, pero no saber qué fue. Por eso no pretendo contar mi caso, ni describir inútilmente. Sería imposible llegar a transmitir algo tan lleno de matices, de detalles ínfimos pero enormemente significativos, de pálpitos, sensaciones...
Mejor no sacar conclusiones precipitadas, ni de lo propio, ni de lo ajeno.
Puede que sea esta la canción
ResponderEliminarla que nunca te escribí
tal vez te alegre el corazón
no hay mas motivo ni razón
que me acordé de ti.
Eh! buscando en lo que fuimos
un qué será de ti.
yo me fui, no sé hacia dónde
sólo sé que me perdí
yo me fui, no sé hacia dónde
y yo sólo me perdí
hay un niño que se esconde
siempre detras de mí.
Todo cambia y sigue igual
y aunque siempre es diferente, siempre el mismo mar
todo cambia y sigue igual
y la vida te dará los besos que tú puedas dar.
Todo y nada que explicar
¿quién conoce de este cuento más de la mitad?
Soy mentira y soy verdad
mi reflejo vive preso dentro de un cristal
todas las cosas que soñé
todas las noches sin dormir
todos los versos que enseñé
y cada frase que escondí
y yo jamas te olvidaré
tú acuérdate también de mí
nunca se para de crecer
nunca se deja de morir.
Esta noche seguro que me acordaré de ti...
Lágrimas ambulantes, viajes sin retorno.
ResponderEliminarNo miento cuando digo que no me arrepiento de nada de lo vivido; "Lo bueno "pa" disfrutar,lo malo "pa" aprender". ¿Qué hago? -me pregunto-. Absorbe, absorbe... -me respondo-.
"Y enderrepente y debido a la caló que hacía" me puse a leer y encontré entre tus líneas gastadas una expresión inusitada; "escribir a veces es como arrancarse las entrañas y exhibirlas en una vitrina". Muy gráfico si señor... Debo tener el vientre vacío de escribir y exhibir pero no se si aún he "sentío" lo de aquella ciudad... ah sí, Paris.
L´amour... je suis fou! Qu'est-ce que c'est?
sexe avec glamour?Un petit plus... Est une chanson dans le coeur? Métaphores stockées dans des amphores de l'oubli!
He perdido el hilo, ¿por dónde iba?... Hablaba de no haber sentido lo que en realidad exhibo. Es posible que en cuestión de exhibiciones muchas de las nuestras no pasen de ilusiones. Con razón o con cojones, he de dejar claro que lo mío son elucubraciones de un jóven viejo, un viejo niño, que lo mejor que hace en la vida es exprimir lo vivido.
Candela, Sometimes I miss you, sometimes I miss me. But all I know is I love you so!I hope you to enjoy this surreal and so real piece of my displayed entrails!
I do always enjoy your words, Mr Tanned.
ResponderEliminarDon't miss yourself so badly, I think you are more than ever... YOU.
:) tas dao cuenta de que ya rimo hasta en 3 idiomas? OH how je me amo!
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