miércoles, 12 de mayo de 2010

A menudo...

A menudo me pregunto si aquello existió alguna vez. Si los turbios recuerdos que se deshacen en mi mente son reales o son un residuo de mis sueños. Si no será todo un invento, una novela más en mi cajón, una canción más en mi guitarra. Los días mezclados en aquel entorno extraño y lejano, donde nada resultaba familiar y donde, sin embargo, fui enormemente feliz.

El volátil recuerdo de aquella visita en tierras de paz, que de pronto se tornaron campo de batalla, inundándolo todo con ese amargo olor y esa luz cegadora proveniente del fuego y la destrucción. Y la sensación de ser más prisionera de guerra que propiamente humana.

Ahora desde la calma que otorgan la libertad y la distancia, miro atrás. Ya no sé si con nostalgia o alivio. Añorando una guerra que supe perdida desde siempre, o sonriendo por haber tenido el valor de volar más alto y más rápido, sin alcance posible.

13 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. probablemente los hubo, probablemente...

    ResponderEliminar
  3. Yo te puedo contar cómo es una llama por dentro,
    yo puedo decirte cuánto es que pesa su fuego,
    y es que amar en soledad es como un pozo sin fondo
    donde no existe ni Dios, donde no existen verdades.

    ResponderEliminar
  4. ¿Por qué volver la mirada atrás? ¿Para recordar una guerra? ¿Un campo de batalla? ¿A los heridos? ¿A los muertos? No conviene hacerlo porque entonces los recuerdos de días pasados pueden inundar nuestra mente y confundirnos.No, es mejor seguir adelante, mirando siempre al frente aunque antes de la guerra hubiera momentos de paz que merezcan la pena recordar. Y felicitarte porque consiguieras salir viva, aunque seguramente tu cuerpo, tu alma y tu corazón contengan cicatrices imposibles de borrar.

    ResponderEliminar
  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  6. No creo haberme hecho la mártir en ningún momento. Yo actué en consecuencia, también maté en esa guerra.

    Es fácil hablar de lo desconocido y sentar cátedra en las experiencias personales de los demás.

    Para juzgar, primero hay que conocer.

    ResponderEliminar
  7. Las guerras son cruentas y nunca se puede hablar de vencedores ni vencidos. Ambos bandos pierden y ninguno gana. No conozco el caso personal de Candela, aunque me gustaría, para poder tener una mejor visión y quien sabe tal vez ni editor estuviera interesado en convertirla en novela.

    No se trata de valientes y cobardes, proque dependiendo de la interpretación que se le quiera dar.

    Hay quien piensa que el valiente es el que toma la decisión más dura. Huir no significa siempre derrota, cobardía. Podríamos hablar de todos aquellos que se quedan y lo pierden todo. Incluso la vida.

    ResponderEliminar
  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  9. Por supuesto que dejo la puerta abierta. De eso se trata. Aunque no pretendía crear tanto revuelo con un simple post de algo muy subjetivo. No se puede sacar tanta información de unas líneas como para imaginar qué clase de historia describe. Es algo abierto, precísamente por eso, para que cada uno lo aplique a su experiencia personal, no a la mía.
    Huir es una palabra muy complicada en cualquier terreno, y mucho más en éste. Yo no considero haber huído, de hecho no usé ninguna expresión parecida. Hablé de volar más alto, pero ¿más alto que quién/qué? Ahí está el tema. Volar por encima de algo que escapa a tu control, algo que no tiene solución tangible, algo que ya estaba muerto, una lucha inútil en la que se sacrificó demasiado.
    Como ya digo, esto era una simple reflexión abierta para quien sintiera la llamada de la empatía, no del juicio.

    ResponderEliminar
  10. Te comenté en mi primera intervención que no era dada al colaboracionismo.
    Ni tampoco a tener que estar disculpándome por mis pensamientos.
    ¡¡Válgame Dios de querer juzgarte!!
    Cada uno es dueño de sus actos, y de sus escritos. Tampoco te estoy pidiendo una explicación.
    Simplemente me sentí reflejada con lo que leía y lo hice mío.
    No volverá a ocurrir.

    ResponderEliminar
  11. No hay nada por lo que disculparse y se agradece la actividad en el blog.

    Tampoco hay que ponerse tan solemnes. Esto es algo relajado para echar un rato agradable (espero).

    Yo también me tomé tu comentario con cierta hostilidad, lo reconozco. Será que la guerra me dejó secuelas :P

    ResponderEliminar
  12. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  13. Que conste que he borrado algún comentario a petición de su autor. Yo paso de rollos raros, que este blog está pensado para el relax mental, no para convertirse en el nuevo Sálvame.

    Fdo: Jorge Javier :P

    ResponderEliminar