miércoles, 12 de mayo de 2010

Si la vida fuese justa…

Me pregunto cuántas veces pensará uno esto a lo largo de su vida. Si la vida fuese justa y todos obtuviéramos lo merecido… habría muchos funcionarios en paro, muchos ricos durmiendo en la calle bajo un cartón y muchas zorras en el bosque.

Con esta alegre reflexión vuelvo de la administración pública donde sorprendentemente no me han tratado mal, aunque claro está que no me han solucionado nada tampoco. Ahora a cruzar los dedos y rezar porque todo se encamine y no me toque volver a la cola. ¡EL SIGUIENTEEEEEEE!

Al parecer, la especie del funcionariado común se muestra incapaz de entender que el resto de humanos con un trabajo normal no pueden permitirse perder mañana tras mañana para solucionar un trámite que a otra especie le llevaría 5 minutos.

Y yo respiro, abro los chakras y no me permito que me afecte. Terapia sonriente ante la más absoluta incompetencia. ¿Qué os voy a contar que no sepáis? Más bien, necesito que me expliquéis una cosa: ellos están ahí, en sus maravillosas oficinas en pleno centro, con su climatizador, sus sillas ergonómicas, sus días de asuntos propios… se van a desayunar durante una hora y media cada día al bar de las tostadas chulas de la vuelta de la esquina, cinco minutos antes de su hora ya han recogido y apagado el ordenador… Trabajan poco y relajadamente (en general) y para COLMO, trabajan de mala gana, te ponen mala cara siempre que pueden, y si te pueden hacer volver, no dudes, pobre víctima, VOLVERÁS.

Y ya sabemos todos, que vista la administración pública de una nación, visto todo. Está claro que las palabras “eficiencia” y “eficacia” en este país, son tan solo una utopía, un delirio del diccionario, un sueño inalcanzable para nosotros, las víctimas, los pobrecitos currantes, los ciudadanos de medio pelo.

¡Arriba España! Pero yo, en cuanto pueda, me vuelvo a Alemania.

Por cierto, una duda muy estúpida que tengo. Cuando entras en la administración de turno, el señor de la puerta te dice “coge número”. Y vas tú muy feliz a la maquinita de coger número (ultra moderna), y hay ¡¡¡¡¡¡SIETE LETRAS!!!!!! Pero vamos a ver, que hay que hacer un máster para entender en qué categoría está tu petición. Y al final, siempre coges la que no es, y te toca volver a coger otro y ESPERAR.

Pues la técnica preventiva triunfa: ¡ENTRA Y COGE UNO DE CADA! El señor de atrás te mirará con semblante asesino (pero… ¿qué se piensa el buen hombre? ¿Que me voy a llevar todos los números?) No os dejéis intimidar por el resto de ciudadanos-víctima. ¡¡¡¡UNO DE CADAAAAA!!!!! Aferraos a la dichosa maquinita cual Gollum, y haceos con todos los papelitos que necesitéis. Si veis claramente que una de las letras no os corresponde, COGEDLA, porque seguro que será ESA.

4 comentarios:

  1. La Admón. Un tema chungo, pero es cierto lo que cuentas. Que esa gente te ponga mala cara, te haga esperar una eternidad como si no tuvieras otra cosa que ahcer que estar allí; contemplándolos a ellos... Lo cierto es que deberían cambiarse muchas cosas en la Admón, y la primera sería que ninguno tuviera la plaza de por vida. El que no valga o haga el vago, a la calle como en cualquier otro sitio. Yo creo que se acomodan sabiendo que de "silla ergonómica" no los va a mover nadie, excepto el de arriba cuando les toque sú número, que previamente habrán sacado. Paciencia, es lo único que nos queda a los que no disfrutamos de su situación privilegiada. Y lo dice uno cuyo padre es funcionario.

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  2. jajajajajajjaja Me ha encantado la frase "¡Arriba España! Pero yo, en cuanto pueda, me vuelvo a Alemania." jajajaja qué buena por diooo y por su puesto m ha encantado la foto del final!!!
    Ole la Kandelen revolucionariaa!!!

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  3. Ay, ay, esa Administración que tantos desvelos me da... Yo, que he hecho de los registros oficiales mi segunda casa... ¿¿Qué te puedo decir?? Que como en todos los sitios hay de todo, desde el / la funcionari@ hiper-competente hasta el / la que te preguntas cómo demonios consiguió sacarse una oposición independientemente de la dificultad de la misma.

    Qué son una especie aparte? Qué duda cabe! Pero es una especie con la que hay que convivir y con la que conviene "llevarse bien". Para ellos somos los administrados, con lo mal que eso suena, y como tales nos administran.

    En fin, al hilo de todo esto, que no olvidaré el momentazo de ayer, camino del registro (una vez más), luchando contra los elementos para conseguir llegar a la hora. Llegué dos minutos tarde, de reloj, pero afortunadamente me tocaron los majos e hicieron la vista gorda.

    Nos vemos...

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  4. Bueno Solange, cuando me llegue la multa por velocidad te la remitiré... jajaja

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