
El libro en cuestión se llama Tokio Blues y es del célebre escritor japonés Haruki Murakami. Lo recomiendo, una y otra vez. Es tremendamente tierno pero a la vez, cínico y dramático, como la vida. Me gusta su manera de describir, sencilla y directa, explicando las cosas tal y como las visualiza, sin un esmero refinado, sin adornos. Al leer su obra, uno entiende que Murakami se considera un escritor del pueblo y para el pueblo.
Otro libro que me cautivó es El invierno en Lisboa de Antonio Muñoz Molina. En ambas novelas, el jazz está muy presente y hay continuas referencias a los grandes. Sin ir más lejos, Murakami dijo en una entrevista:“Jamás había escuchado una música tan sorprendente, así que me volví un fanático del Jazz y más tarde un escritor al que el Jazz le enseño todo.” :)
El invierno en Lisboa transcurre en gran parte entre Lisboa y San Sebastián. Merece la pena leerlo detenidamente, incluso subrayarlo. Es maravilloso como el autor va moldeando las palabras y retorciéndolas poco a poco, dando lugar a unas frases densas, que te llaman y te invitan a quedarte enredado entre las letras.
Es curioso que en un mismo post alabe la sencillez del estilo de Murakami y la densidad de Muñoz Molina. Dos autores absolutamente distintos que comparten ciertos aires en la perspectiva sentimental. Las relaciones tormentosas, enrevesadas y casi imposibles, las tramas seductoras y los finales… humanos. Además, al escribir sobre Tokio Blues, me ha venido El invierno en Lisboa a la mente, casi de un modo automático.

Me resulta abrumadora la capacidad de la mente humana para establecer conexiones mucho más allá de la conciencia. Amantes del jazz, de la nostalgia y de los viajes más insólitos, os dejo con dos libros que no os van a dejar indiferentes.
¡A disfrutar!
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