
Lo mejor de todo es que este fue su primer disco; lo sacó en 2004, cuando solo tenía 23 añitos. Pero es que la vida de este chico da para hacer un par de pelis al estilo de Gondry. Al leer su biografía, uno entiende enseguida de dónde saca esa fuerza, ese dolor desgarrado, esa sinceridad, y sobre todo, esa genialidad. Desamor, cárcel, drogas… pura turbulencia en plena juventud, que le llevó a tocar el fondo más oscuro imaginable y a volcarlo todo en su música para ser capaz de subir de nuevo. Y subir a lo grande…

Le comparan con los míticos Leonard Cohen, Nick Cave… Pero, ¿no os parece que es inútil comparar? Su sello personal está en cada acorde, es 100% inconfundible. Las letras son brutalmente sinceras y la calidad musical intimida.
Entre mis favoritas de este disco… Caught in between, The Possibilities, Stand in my way… Podría nombrarlas todas.
¡Que lo disfrutéis!
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